Por fin, y tal y como anunciábamos hace unas semanas, la Fonoteca te ofrece el primer paisaje sonoro grabado en la isla de La Gomera. Es además, literalmente, el primer audio que grabamos en la isla colombina, recién llegados a su capital, San Sebastián de La Gomera, ubicada en el antiguo cantón aborigen de Hipalán, en la desembocadura del barranco de la Villa. Encuadrado dentro de nuestra categoría de Sociedad, este paisaje sonoro está recogido a los pies del símbolo de la ciudad: la Torre del Conde.
Enclavada hoy en día en un bello parque frente a la playa de San Sebastián, rodeada entre otros por el edificio del Cabildo Insular, y flanqueada por dos de las arterias principales de la capital, la Avenida del Quinto Centenario y la Calle Ruiz de Padrón –en honor de uno de los más ilustres y universales gomeros-, la Torre del Conde se erige como el referente simbólico y social de la Villa, nombre con que se refieren los gomeros a San Sebastián. Punto de encuentro de la sociedad villera y lugar de celebraciones diversas –entre ellas las Fiestas Lustrales en honor a la Virgen de Guadalupe-, el parque de la Torre del Conde es para los gomeros el corazón y pulmón de la ciudad.
En épocas pasadas la Torre del Conde –también conocida como Torre de los Peraza– fue fortaleza militar y refugio de la nobleza colonial española ante los asedios indígenas o de piratas –Le Clerc o Van der Does entre otros–. De entre las muchas edificaciones de este tipo que durante la colonización de Canarias se levantaron por todo el Archipiélago, es la única que queda en pie. La Torre del Conde se ha convertido con el paso de los años en símbolo de la Villa, llegando a ser declarada Bien de Interés Cultural. El bello casco de San Sebastián tiene además otros edificios de alto valor histórico y arquitectónico como la Iglesia de la Asunción, las casas natales del clérigo y político Ruiz de Padrón y del escritor Félix Casanova de Ayala, o la Casa de Colón, llamada así por ser el lugar en el que se hospedó el navegante durante su escala en La Gomera.
El audio está recogido en una apacible tarde del mes de diciembre, mientras los niños juegan en los columpios del parque, los jóvenes pasean y comparten experiencias y amores, y donde los más preocupados por la salud salen a correr y a hacer un poco de ejercicio. Todo ello acompañado por el lejano sonido del mar y el arrullo de las palomas. El escaso sonido de coches nos da una idea del ritmo de la ciudad, tranquila y poco bulliciosa, que está sobre todo marcada por la llegada y salida de barcos de su puerto con el sonido de la bocina, señal sonora que marca este ir y venir de gentes y mercancías.
Equipo: Rode NT4+Sound Devices 702Fecha de grabación: 06/12/11

