Fonoteca de Canarias: origen y objetivos
El proyecto de la Fonoteca de Canarias nace en marzo del año 2010 y su principal trabajo está centrado en la creación de un archivo sonoro en el que queden recogidos todos aquellos sonidos característicos –en muchos casos únicos– que conforman la identidad sonora del Archipiélago.
Este archivo, junto al resto de actividades e iniciativas, buscan estimular la escucha, desarrollar una conciencia de nuestro entorno acústico y aumentar la sensibilidad medioambiental a través de la ecología acústica.
La Fonoteca de Canarias cuenta con profesionales procedentes de diferentes campos que trabajan y colaboran en sus actividades y publicaciones: comunicólogos, diseñadores, filólogos, fotógrafos, ingenieros, lingüistas, etcétera. Entre todos dan forma al proyecto y lo dotan de un carácter multidisciplinar, condición necesaria para estudiar un campo tan amplio y en constante evolución como la identidad sonora. Este estudio se articula en torno a tres ejes: paisajismo sonoro, lengua y etnomusicología.
Paisajes sonoros e identidad canaria:
Debemos remontarnos a principios de los años ochenta cuando el psicólogo canario Manuel Alemán y el compositor canadiense Murray Schafer empezaban a relacionar psicología canaria y paisaje, el primero, y teoría de los paisajes sonoros e identidad, el segundo, para comenzar este camino hacia el estudio de los sonidos que caracterizan a Canarias y sus habitantes.
Para ello dividimos el conjunto total de las señales sonoras en tres grandes categorías diferenciadas: lenguaje, paisajes sonoros y manifestaciones musicales.
La primera recoge los sonidos del español de Canarias: su caracterización fonética, principalmente, pero también la gramatical y léxica. Así, la Fonoteca incluye muestras en audio de numerosos informantes con el objetivo de mostrar la riqueza de matices que los hablantes de cada isla aportan al idioma español. Además, contamos con secciones que explican y divulgan aspectos relacionados con el habla canaria, así como materiales didácticos, todo ello elaborado a partir de una extensa bibliografía y con el asesoramiento de los filólogos y lingüistas.
La segunda tiene en cuenta todos aquellos sonidos que nos rodean y que constituyen los llamados paisajes sonoros: el sonido ambiente del mar, del monte, de la ciudad, del entorno rural, etcétera. Así, entre otras muchas clasificaciones, tenemos sonidos naturales o sociales, dependiendo de la mayor o menor influencia que el humano tenga sobre ellos, y a partir de esta colección de grabaciones analizamos conceptos derivados como la memoria sonora o la ecología acústica.
Por último, y como más reciente incorporación a la Fonoteca, también nos detenemos ante las diferentes manifestaciones musicales a lo largo de la historia y su relación con la cultura, el habla y los paisajes sonoros, contemplando todo lo anterior y cerrando el círculo del estudio de la identidad sonora en Canarias.
Un archivo para la protección y puesta en valor del patrimonio sonoro canario
Con todo esto, el archivo sonoro que estamos construyendo sirve no solo para caracterizar los sonidos de las Islas sino también para disfrutar de su escucha, conocerlos mejor y, como resultado, valorarlos y protegerlos como parte de nuestro patrimonio sonoro, reconocido y puesto en valor por la UNESCO desde el año 2003 a través de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial.

