Grabamos durante la Navidad, y se escuchan niños y niñas jugando así como villancicos de fondo.
Mapa sonoro de La Palma
Humedad, vegetación y el canto de la graja
La llamada isla bonita se caracteriza por la abundancia de agua captada de los alisios gracias a la lluvia horizontal que se produce sobre la vegetación de las medianías. La zona de los Tilos fue protegida como Reserva de Biosfera por la UNESCO en el año 1983, pero fue progresivamente ampliada hasta que en 2002 se extendió a toda la isla, como también ocurre en El Hierro y Lanzarote. Cuenta con veinte Espacios Naturales Protegidos, entre los que destacan el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, el Parque Natural de Las Nieves o el Monumento Natural de Los Volcanes de Teneguía.
Como en El Hierro, campos de lava jóvenes se alternan con grandes extensiones de húmeda vegetación boscosa, principalmente pinares y laurisilva. Los paisajes sonoros vegetales son enriquecidos por los sonidos de la fauna, y de ella destacamos los producidos por la graja (Pyrrhocorax pyrrhocorax barbarus), especie endémica de la isla –de la que también es símbolo natural– y auténtica marca sonora de La Palma que puede escucharse en numerosos puntos de su geografía.
Identidad lingüística en La Palma
El habla de La Palma tiene su base más antigua en el español que hablaba la población –principalmente del sur de la península Ibérica, majoreros, conejeros, indígenas gomeros, etcétera– que llevó y asentó en Santa Cruz de La Palma el adelantado Fernández de Lugo a partir de finales del siglo XV.
Una serie de circunstancias históricas van a determinar el desarrollo posterior del habla de La Palma:
La Palma es, sin la más mínima exageración, la isla más aportuguesada del Archipiélago. La abrumadora llegada de maestros azucareros, artesanos, comerciantes, carpinteros de ribera, marineros, agricultores, etcétera, lusos atraídos por las esperanzadoras perspectivas económicas de la isla aportó lusismos léxicos como abamballado ‘desgarbado’.
El aislamiento secular del interior de la isla, encerrado en sus faenas agrícolas y ganaderas tuvo dos consecuencias opuestas. De un lado, la conservación de ciertos rasgos fónicos, gramaticales y léxicos desaparecidos ya o en trance de desaparecer de las hablas canarias más innovadoras. Así, se conservan rasgos como la oposición palatal /ll/-/y/, la no aspiración de la /r/ ante /n/ o /l/, la en ocasiones conservación de la /s/ implosiva, la conservación de la oposición pronominal vosotros/ustedes o el mantenimiento de arcaísmos hispánicos como el verbo pronominal aquellar. De otro lado, se desarrollan ciertas voces particulares que no encontramos en otras islas canarias, como graja ‘ave de la familia de los córvidos, de color negro azulado y pico y patas rojas, que nidifica únicamente en La Palma’.
Los movimientos migratorios interinsulares llevarán a muchos palmeros al resto de las islas, particularmente a Tenerife, Lanzarote y Fuerteventura, al tiempo que atraerán a muchos naturales de estas mismas islas a La Palma. Así, se encuentran coincidencias léxicas entre las hablas de esas islas como, por ejemplo, empocetar ‘hacer pocetas’ o pinillo ‘hoja o rama del pino’.
Por último, la constante emigración a América (especialmente en los siglos XIX y XX, emigración que facilitaba la antigua condición de puerto de partida a ultramar de Santa Cruz de La Palma) genera americanismos como samuro ‘cesta de material plástico’.
Para una escucha nítida y envolvente recomendamos utilizar auriculares
Así suena La Palma
Bufaderos de Fuencaliente
Potentes bufidos recogidos junto a las Salinas de Fuencaliente, en La Palma.
Diseño y maquillaje
La informante de esta semana viene desde La Palma, en concreto de San Andrés y Sauces.





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