Canarias musical: Arrorró

ArrorroHabla, paisajes sonoros y música son los tres pilares sobre los que la Fonoteca cimienta su labor de difusión y su objeto de estudio. Los tres conforman en su conjunto el concepto de identidad sonora, es decir, las particularidades acústicas que hacen que un determinado lugar sea reconocible simplemente por sus manifestaciones sonoras.

Con esta entrada de hoy damos paso al último de los fundamentos de la identidad sonora y que hasta el día de hoy la Fonoteca no había tocado: la música. La música es la manera en que los diferentes pueblos se manifiestan, crean cultura, hacen de su realidad motivo de fiesta. Pero también es el fruto de su forma de sentir, de expresarse, de entrar en contacto con la realidad que les circunscribe, de reflejar sus particularidades. Y en esta creación de lo musical, de lo folklórico, el habla y el paisaje sonoro tienen mucho que ver.

De esta manera lo define John Cage, compositor y teórico del paisajismo sonoro:

«Música es sonidos, sonidos alrededor nuestro, así estemos dentro o fuera de las salas de concierto.»

El paisaje sonoro como parte activa de la creación musical; la creación musical como reflejo de una realidad acústica y cultural determinada; lo musical como complemento a una identidad vinculada al habla y al sonido.

Abrimos esta nueva sección con una de las coplas musicales más arraigadas en el imaginario colectivo del canario: el arrorró, la canción canaria de cuna que desde hace generaciones las madres y abuelas isleñas cantan para dormir a sus vástagos. Como todo lo oral en Canarias (romances, décimas, etc) el arrorró con el paso del tiempo fue entrando en la dimensión musical, siendo de esta manera una de las muchas coplas populares que forman parte del folklore isleño junto a isas, folías, malagueñas, etc.

Al igual que son múltiples los arrorrós que se le recitan a los niños, también lo son las formas en que éste es cantado y musicalizado. La primera grabación que mostramos hoy es un arrorró herreño interpretado por Valentina “la de Sabinosa”, grabado en los años 60.

Es una interpretación “a capella”, y un claro ejemplo de esa vinculación entre paisaje sonoro y música, debido a su condición onomatopéyica -ro, ro, ro- y su tempo cadencioso cercano a manifestaciones similares del norte de África. Atendiendo a la clasifición de tipos de música de Murray Schafer diríamos que este arrorró es una canción programática, es decir, música que intenta imitar el entorno que le rodea, en tanto en cuanto respeta la ecología sonora y se incorpora con total naturalidad a los sonidos que conforman la comunidad sonora de, en este caso, El Hierro.

Otro ejemplo de arrorró, y que tal vez sea el más conocido, es la versión que hizo el músico tinerfeño Teobaldo Power y que fue incluida como pieza en los Cantos Canarios, composición orquestal inspirada en diferentes aires populares de las Islas adaptados a la música clásica.
Esta melodía es la más popularizada para acompañar los arrorrós, y hoy en día es la música del himno de Canarias.

A continuación, y para cerrar esta primera entrega de Música les dejamos con un arrorró de Los Sabandeños, con la base musical de Teobaldo Power, y que está dedicado a una de las madres isleñas más insignes: Leonor Pérez, madre del prócer cubano José Martí.
Es un buen ejemplo de cómo un canto de tradición oral es adaptado a la música culta y posteriormente interpretado por uno de los grupos insignia del folklore canario, muestra de la multiplicidad de formas a las que nuestro arrorró se ha ido adaptando según épocas y estilos, además de demostrar que el arrorró es utilizado no sólo como canción de cuna, como han evidenciado también otros grupos como Artenara.

  • guadalupe mora adrian

    Me ha gustado mucho su página, tiene mucha información muy bien documentada.

  • segismundo

    Sera que soy “purista”,pero no me gusta nada este arrorro.Muy monotono.Saludos

  • Muito bom e muito bonito!
    Conheci o Arrorró de Hierro atraves do Grupo de Canto de Mulheres – CRAMOL – que cantam uma versão!


  • La Fonoteca de Canarias recoge, preserva y divulga el patrimonio sonoro —paisajes sonoros, lengua y manifestaciones musicales— de las Islas Canarias.