Sonidos de leyenda: Garoé

Garoé, foto de la Consejería de Turismo de El HierroCanarias cuenta con lugares mágicos, encantados, míticos. Así lo es el entorno del Garoé, árbol sagrado de los bimbaches y protagonista de una de las más conocidas leyendas canarias. Su valor histórico le hace ser Bien de Interés Cultural y está situado en el Paisaje Protegido de Ventejís. Si además tenemos en cuenta que toda la isla de El Hierro está declarada Reserva Mundial de la Biosfera por la UNESCO, hablamos pues de joyas dentro de joyas donde la riqueza de la naturaleza se palpa a cada paso.

El Garoé está a la altura adecuada para recoger la humedad de los alisios, de ahí que los primeros canarios practicaran en su base albercas en las que almacenar el agua que iba cayendo de sus ramas. Estos mismos vientos son los que se aprecian en la grabación, la cual puede contrastarse con otra muy similar en la que solo cambia el tipo de vegetación. Después de este ejercicio de escucha atenta entenderemos uno de los apuntes de Murray Schaffer: cada tipo de bosque produce su propia marca sonora.

Los paisajes sonoros naturales tienen muchos beneficios y pueden ser apreciados por numerosos motivos. Por ejemplo, pensar en que llevan siglos e incluso milenios sin sufrir cambios o que los bimbaches, en este caso, compartieron el mismo entorno sonoro; que nacieron, crecieron, aprendieron, amaron y soñaron rodeados por sonidos idénticos.

Fecha grabación: 08/12/11 | Hora: 13:33 | Duración: 16’52”

También aprovechamos para grabar las vibraciones del tronco de este til que viene a ocupar el lugar del árbol original que en el siglo XVII fuera arrasado por un temporal. Al igual que en El Sabinar, utilizamos un micrófono de contacto:

Fecha grabación: 08/12/11 | Hora: 13:51 | Duración: 2’07”

A partir de esta y las anteriores grabaciones publicadas bajo la categoría “Alisios” produciremos el que será nuestro segundo disco. Un homenaje a estos vientos tan importantes para las Islas y cuya escucha será igual de relajante y evocadora que la del primero, Faros de La Palma, llevándonos nuevamente a entrar en contacto con la naturaleza. Como también apunta el compositor canadiense:

El viento, como el mar, posee un número infinito de variaciones vocales. Ambos son sonidos cuyo espectro es amplio y entre esa amplitud de frecuencias parecen escucharse otros sonidos. […] El viento es un elemento que capta enérgicamente la atención de los oídos. La sensación es táctil a la vez que sonora. Qué curioso y casi sobrenatural es escuchar el viento en la distancia sin sentirlo, como ocurre en días tranquilos en los Alpes suizos donde el silbido débil y suave del viento sobre un glaciar situado a kilómetros puede ser escuchado a través de la calma de los valles.
Raymond Murray Schafer, The Soundscape. Our sonic environment and the tuning of the world, p. 22


    La Fonoteca de Canarias recoge, preserva y divulga el patrimonio sonoro —paisajes sonoros, lengua y manifestaciones musicales— de las Islas Canarias.