Música y paisajes sonoros en Canarias: Enrique Mateu

enriquemateuHablar de paisajismo sonoro en Canarias es hablar de Enrique Mateu. Obviar la figura de este genial y polifacético artista de Gran Canaria es escribir de manera incompleta el desarrollo del paisajismo sonoro y de la música vinculada al entorno en Canarias.

Nació Enrique Mateu en Gran Bretaña en1960, hijo de un valenciano y de una canaria, Elvira, descendiente de la saga de los Millares que tantos referentes artísticos e intelectuales han aportado a Canarias. Su infancia transcurrió en el Archipiélago, y fue ahí donde su vocación musical se fue gestando. Su primer contacto con la música a nivel formativo lo tuvo en la academia de Totoyo Millares, a los seis años, con quien empezó a tocar el timple en su afamada escuela de la calle Triana en Las Palmas. Desde entonces, su formación nunca ha parado de progresar. Titulado en guitarra por el Real Conservatorio Superior de Madrid,  ha cursado además estudios en diversos países como Portugal, Italia o Inglaterra.

Pero si por algo Enrique Mateu es incluido en esta sección es por ser el creador y fundador de uno de los proyectos más sólidos y vanguardistas de la historia de la música en Canarias: Artenara. Y es que este grupo, nacido como un proyecto multidisplinar, es probablemente el que con mayor grado de conciencia ha hecho de la identidad sonora de Canarias su bandera. El habla canaria, los paisajes sonoros y, obviamente, la música, se funden en Artenara creando unas atmósferas que inspiradas en el folklore canario nos hacen ponerle banda sonora a los paisajes que disfrutamos en las Islas. En palabras del propio grupo “Artenara también es un trabajo de actualización inspirado en materiales sonoros extraídos de la memoria de nuestros abuelos.”

El primer disco de Artenara, de título homónimo, fue editado en el año 1998. En él son constantes las grabaciones de campo, en su mayoría realizadas por Manuel González, Antonio Miranda y Talio Noda. Paisajes sonoros tales como el sonido del mar, muestras de silbo canario, ranchos de Pascua, etc. También el habla canaria cobra presencia a través de voces como la de Víctor Carmona, majorero de Tuineje, quien pone su voz en el canto a la morena que sirve de introducción a la canción “Canto de la morena”; José Castellano, el actor que daba vida a Pepe Monagas, quien introduce el tema “A mi mujer no le gusta”; o Anselmo Cabrera, que queda registrado dando órdenes de trabajo a sus camellos en la canción “Ajey”.

Y por último, la música, auténtico eje vertebrador de todo este proyecto de actualización sonora inspirada en la tradición que lleva a cabo Artenara gracias al trabajo de Enrique Mateu, y que cierra el tridente de elementos que conforman la identidad sonora de Canarias con melodías inspiradas en arrorós, tajarastes o ranchos de Pascuas revisados desde una óptica de innovación y vanguardia. El siguiente texto, extraído del propio Cd, merece ser leído para entender la verdadera dimensión del trabajo del grupo:

La música de Artenara que vas a escuchar crece nueva a partir de viejas raíces. Es nuestra música de toda la vida, redescubiera y recreada con originalidad y estilo propio. En Artenara encontrarás […] el rumor del mar, al pescador encantador de morenas, al pastor que canta a sus rebaños o al silbador de La Gomera, y también el timple, el bucio, las chácaras o el tambor gomero […] Tradiciones orales que sirven de base para diseñar un nuevo paisaje sonoro. Con Artenara las melodías más humildes de nuestra tradición popular han dado paso a nuevas sonoridades.

En definitiva, un trabajo magistral desde un punto de vista musical y sonoro, que cuenta con la colaboración de músicos y artistas de la talla de José Antonio Ramos o Fabiola Socas. Un disco que abrió el camino al universo sonoro personal que desde entonces Enrique Mateu ha seguido trabajando en posteriores discos y espectáculos de Artenara y en solitario. Una ventana abierta al mundo de la identidad sonora en Canarias, a través de sus paisajes, voces y ritmos.

No podemos en la Fonoteca negar la profunda admiración que la obra de Enrique Mateu nos produce, por su implicación en lo sonoro, por su defensa de la identidad canaria, y por su gran visión de futuro a la hora de utilizar herramientas digitales para crear para el mundo desde Canarias.

Hoy en día, además de en sus proyectos musicales, podemos encontrar a Enrique Mateu trabajando en diferentes trabajos sonoros como la empresa Sonido Corporativo, especializada en sonic branding, así como en el campo de la escultura sonora, es decir un “conjunto de sonidos de diversa índole (música, efectos sonoros, sonidos de la naturaleza, etc.), organizados como obra de arte -arte sonoro- creados y diseñados de manera específica para el entorno elegido.”

Para cerrar esta nueva entrada sobre Música y paisajes sonoros y evidenciar todo lo anteriormente expuesto, te compartimos la canción “Canto de la morena”, una canción inspirada en los ardides empleados por los pescadores para atraer a la morena hacia el cebo. El sonido del mar, la voz del pescador, y la música nos transportan a la costa de Canarias.


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