Diglosia en la publicidad canaria (I)

Diglosia es un término perteneciente a la sociolingüística, disciplina que estudia las relaciones entre la lengua y la sociedad. Según el Instituto Cervantes, la diglosia es una situación social en la que una comunidad de habla utiliza dos variedades de una lengua (diglosia en sentido estricto) o dos lenguas distintas (diglosia en sentido amplio) en ámbitos y para funciones sociales diferentes. Esto último es importante ya que, como veremos, la característica principal de la diglosia estriba en que una de las dos variedades es usada con preferencia en situaciones formales.

Este concepto lo acuña el lingüista norteamericano Charles A. Ferguson en su artículo Diglossia, publicado en la revista Word en 1959, y posteriormente fue revisado por otros lingüistas y sociolingüistas, como el también norteamericano Joshua Fishman. La etimología de la palabra es griega, viniendo de la voz δίγλωσσος ‘dos lenguas’.

En su artículo, Ferguson nos introduce lo que él llama variedad alta (A), más prestigiosa y usada en situaciones formales, y variedad baja (B), usada en contextos informales. Además, en las situaciones de diglosia estricta pueden observarse los siguientes fenómenos:

  • Prestigio: la comunidad diglósica considera que la variedad A es más prestigiosa (bella, lógica, importante) que la variedad B.
  • Adquisición: la variante B se adquiere como lengua materna, en tanto que la A sólo se aprende formalmente en contextos académicos.
  • Sistema gramatical: la variedad A posee unas categorías gramaticales que se reducen o desaparecen en la variedad B.
  • Léxico: la variedad A dispone de un léxico culto, técnico y especializado del que carece B. A su vez, ésta cuenta con el vocabulario y las expresiones fraseológicas propias del ámbito familiar y popular.
  • Estandarización: la variedad A está estandarizada gracias a la elaboración de gramáticas, diccionarios y normativas ortográficas que permiten su conocimiento. Ese proceso de estandarización no existe para la variedad B.
  • Herencia literaria: existe un corpus literario en la variedad A, inexistente, por el contrario, en B.
  • Estabilidad: las situaciones diglósicas pueden perdurar durante siglos, si bien la aparición de subvariedades mixtas entre A y B, así como la progresiva confusión de funciones sociales durante ese tiempo, pueden evolucionar hasta hacer desaparecer la diglosia.

Los casos allí citados por Ferguson son numerosos: francés (A) y criollo haitiano (B) en Haití; árabe clásico, también llamado literario o culto (A) y árabe coloquial (B) en países árabes; alemán (A) y alemán de Suiza (B) en Suiza. Hay que tener en cuenta que las situaciones de diglosia observadas en los años cincuenta en estas regiones no tienen porqué extenderse hasta hoy con la misma intensidad —papel de la estabilidad—, y por ello conviene consultar revisiones actualizadas si se quiere ir más allá de la descripción.

Los fenómenos observables en caso de diglosia no aparecen muy marcados en el conjunto general del español de Canarias. Debemos apuntar también que, aunque a través de la televisión y de la radio recibimos principalmente dos variedades —canaria y castellana—, mientras ninguna de ellas se convierta en A o en B no se puede hablar de diglosia y sí de un contacto diario, y sano, entre dos (o más) variedades del castellano.

Sin embargo, la frecuencia con la que empresas e instituciones isleñas usan la norma castellana frente a la canaria en la locución es mucho más alta que la frecuencia con la que encontramos esta norma castellana en las Islas (ya sea dentro de la misma empresa, ya sea en su entorno). De esta forma, y según la clasificación dada, se identifica en los medios audiovisuales como variedad alta la norma castellana (A), usada con profusión en ámbitos formales como los mensajes institucionales del Gobierno de Canarias o en la publicidad de grandes empresas canarias, y como variedad baja la norma canaria (B), automáticamente relegada dentro de estos medios a contextos más informales y menos prestigiosos. Los siguientes audios, que cubren muchos de los principales anunciantes, ejemplifican estas afirmaciones.

En primer lugar ponemos una serie de grabaciones de anuncios de entidades y empresas canarias que usan la norma castellana para publicitarse. Estas son, por orden de aparición en el audio: U.D. Las Palmas, Aguas de Firgas (2 mostrados), Hospiten, Tropical (4), Maya (2), Fred Olsen (2), Naviera Armas (2), Vultesa, Congelados 5 Océanos, Almacenes Herreros.

Duración: 9’01”

Destacamos dentro de este primer grupo el caso de La Caja de Canarias, cuya voz corporativa tiene acento castellano aún teniendo como visión empresarialimpulsar los perfiles de la identidad canaria en el marco de una cultura global. Alguien podría decir que su necesaria labor sí se centra en las Islas, no lo negamos, pero resulta como mínimo desigual el esfuerzo que hicieron para que el resto de su identidad corporativa evocara a Canarias, como bien explican en su completo Manual de Identidad Corporativa. Como se puede ver en este documento, no hay ni una sola alusión a la voz que tantos años les ha representado, pese a la importancia que tiene el concepto de voz corporativa en el estudio y desarrollo de la identidad corporativa de una empresa (4):

Duración: 3’41”

En segundo lugar agrupamos aquellas instituciones públicas canarias que también hacen uso de la norma castellana. Hay que notar que, aunque sus productos no persiguen los mismos fines que los anteriores, los resultados finales son similares. Entre ellos escuchamos, por orden de aparición: Gobierno de Canarias (5), Cabildo de Gran Canaria, Ayuntamiento de Mogán.

Duración: 2’59”

Estas muestras podrían ser perfectamente actualizadas y ampliadas con los anuncios que siguen saliendo en televisión y radio.

Como ya mencionamos, la diglosia no se aprecia, en términos generales, en el resto de la sociedad canaria y, por esto, podemos señalar a dos actores fundamentales como promotores de su aparición:

  • Agencias de publicidad y locución: no demuestran tener unas ideas maduras sobre variedades y normas, en especial la canaria. Así nos encontramos con la tinerfeña Multitrack, con una carta de servicios en la que de seis locutores tres tienen la aclaración “peninsular” acompañada de “con registro neutro”.1 Dudamos que en Argentina o en México este acento sea apreciado por sus habitantes como “neutro”, y lo mismo en Canarias. Es llamativo, también, que estos tres locutores vienen “con opción de registro canario”. ¿No hay canarios que ya lo hacen de forma natural? Aún así, pocas empresas usan esta segunda opción, a juzgar por las demos que acompañan a estos tres locutores. Desde el punto de vista publicitario, es interesante que muchas de estas agencias sí que se arrimen a la marca Canarias porque saben que vende y es cercana, pero siempre sin rozarse con el habla. Quizá el mejor ejemplo de esto sea Tropical.
  • Empresas, entidades e instituciones: en los tres casos hay un claro desinterés por el habla canaria, la cual queda excluida de sus anuncios; en el caso particular de las instituciones públicas se suma a lo anterior una escasa actitud de compromiso con el pueblo al que representan, usando en sus mensajes una norma que no se corresponde con la de este.

Es importante apreciar el matiz que la palabra frecuencia aporta a este análisis y la implicación que tiene en cuanto a cómo debiera ser una publicidad canaria sin diglosia, en la que nuestra habla apareciera con la misma periodicidad con la que nos la encontramos en el resto de situaciones comunicativas normales en las Islas, máxime si se trata de una institución pública. Leído con atención no se propone ninguna limitación en cuanto a qué normas pueden o no usarse en los anuncios canarios sino más bien se plantea la necesidad de ajustar a la realidad lingüística de nuestra sociedad la publicidad que ella misma genera. Por poner un ejemplo análogo, es habitual que en la publicidad japonesa los rasgos de sus actores sean orientales, aunque no hay ninguna limitación para que un occidental aparezca en un spot nipón, entre otras cosas porque cada vez son más numerosos y lo contrario sería discriminación racial. Esta situación de acompasamiento, de ajuste proporcional a la realidad demográfica, es sana y normal. Cuando la frecuencia de rasgos occidentales supere con creces a los orientales en sus anuncios estarían ante una situación desfasada, no natural y sintomática de problemas identitarios más profundos.

Puede que muchos cuestionen lo que aquí estamos diciendo arguyendo “es que son empresas que también tienen o quieren tener presencia fuera de Canarias”. Al margen de que no es aplicable a muchas de ellas (como Congelados 5 Océanos, que solo tiene tiendas en Tenerife aunque ya escuchamos antes qué norma elige para su publicidad), o que carece de sentido cuando hablamos de instituciones públicas canarias (desde el gobierno, hasta los ayuntamientos, pasando por los cabildos, como ya mostramos), ¿qué se esconde detrás de esta manida justificación?, ¿acaso no es el español una lengua que nos permite comunicarnos con más de cuatrocientos millones de personas en el mundo, o es que solo goza de este beneficio la norma castellana? Respuestas a estas incómodas preguntas las hay de todo tipo, siempre exiguas y huidizas, pero es especialmente representativa la que nos daban hace unos meses a colación de la locución usada en la versión en español de este anuncio: “esto no es National Geographic”. Así están las cosas, la norma canaria, en Canarias, como rasgo pintoresco, exótico, digno de un programa que así la muestre; en definitiva, una auténtica variedad B dentro de la publicidad que nosotros mismos realizamos.

Con los argumentos que aquí exponemos, y atendiendo a los fines y actividades que la Fonoteca recoge en sus estatutos, animamos a todos a ser más críticos con nuestras empresas e instituciones. Generar debate, en lugar de esquivarlo, así como sacar estas cuestiones mientras vemos la televisión o escuchamos la radio son medidas sanas y al alcance de la mano de cualquiera. Además, como hemos visto, no se trata de inventar la rueda en cada momento: aprovechemos el que nuestros problemas los tienen o los han tenido en otros lugares y que, por tanto, las reflexiones que allí se han tomado pueden ayudarnos. Con esto no solo nos beneficiamos en Canarias sino que con nuestro ejercicio de reflexión y con nuestras conclusiones podremos contribuir a que otras sociedades resuelvan los suyos.

[Continúa en diglosia en la publicidad canaria (II)]

1 Para que lo dicho en este párrafo no quede descontextualizado, aquí pueden ver el apartado de la web de Multitrack al que nos referimos tal y como está al escribir estas líneas.

  • Muy interesante y claro. No sabía que el fenómeno de la diglosia tenía nombre. Al poder concretarlo parece que se verifica su existencia y resulta más fácil a los que no somos expertos en lingüística entenderlo, debatir y reflexionar sobre ello. ¡Felicidades por la entrada!

  • José Miguel Perera

    Muy buen trabajo, y clarificador, a mi modo de ver. Entrar en este tipo de cosas donde la lengua entra sin querer, inconsciente, y nos la meten doblada. En el sentido, como bien se explica aquí, de que las propuestas ideológica o de contenido no se corresponden con las formales (que también llevan un contenido). Una contradicción, la de todo ellos, bastante cainita y bárbara, llena de agujeros que hacen de sus mentes, y de la de todos los esuchantes no atentos, verdaderos enfermos de su identidad lingüística, de su identidad.

  • Valeriano

    Brillante artículo el de hoy. Sangrante es, sin duda alguna, esta descontextualización que las empresas canarias ejercen cada vez que se publicitan con una norma del español diferente a la que hay en Canarias. Parece que la justificación no es posible, y que sólo el prestigio que parece tener la norma castellana es el motivo para que estas empresas lleven a cabo este tipo de publicidad “alocalizada”.
    Muchos dirán que es una perreta, que qué mas da. Sólo tienen que imaginarse el mismo ejemplo en otra región del planeta, para darse cuenta de lo esperpéntico de la situación.
    De nuevo, felicidades por tan interesante y necesaria aportación.

  • Además de unirme a las merecidísimas felicitaciones, quiero dar un paso más y apuntar la necesidad y conveniencia de que este debate llegue a publicistas, periodistas, locutores,… y que nunca Más puedan decir que no lo sabían, que no se enteraron,… Saludos.

  • Brito

    Así es, Busy: pasar de lo subjetivo a lo objetivo es un paso necesario, entre otras cosas porque muestra a todos esos que agachan la cabeza ante este fenómeno que sí existe, que es real y que ni somos los únicos ni los primeros que lo apreciamos en el mundo. Esto tampoco debe conducir a relativizar el problema de la diglosia sino a todo lo contrario, ¿o acaso alguien merma sus acciones en contra de la violencia de género porque en Finlandia ya exista y esté acentuada?

    Perera, señalas un aspecto importante y es la dificultad que tienen los estudios que atañen lengua y psicología colectiva. Valoro mucho la labor de estas personas que se dedican a la sociolingüística y deseo que sean cada vez más las que lo hagan en Canarias.

    Por supuesto, Valeriano. ¿Dirían que es una perreta si alguien se extrañara porque la Comunidad de Madrid locuta sus anuncios institucionales, de forma recurrente además, con la norma canaria?, ¿agacharían allí la cabeza o se quedarían mudos ante este disparate que es la diglosia?

    Efectivamente, Josemi, el siguiente paso natural es que nuestra reflexión llegue a los responsables del problema. Estamos abiertos al debate y nos interesa que se unan para conocer su punto de vista, si tienen a bien hacerlo. Unos, que nos expliquen qué significa en Canarias, porque de ahí es la publicidad en cuestión, “registro neutro” (o en el estudio del español “registro peninsular”); otros, que nos aclaren porqué es mayoritario en sus anuncios la variante castellana, ya vendan muslos de pollo o anuncien piscinas municipales (y el que haya escuchado los audios arriba mostrados sabrá que no inventamos ni exageramos nada).

    Insisto, nos gustaría que se pronunciaran los que arriba son señalados como causantes de este fenómeno. Por lo pronto no me puedo quejar de los que ya han decidido sentarse a la mesa: una diseñadora industrial especializada en identidad corporativa, un estudiante de comunicación audiovisual y dos filólogos. Por supuesto, todo el mundo es bienvenido a hacerlo, esté o no relacionado con el sector.

  • Raúl

    Muy buenas. Yo soy canario y me dedico entre otras cosas a locución publicitaria. Locuto con y sin acento canario… y sinceramente este debate me parece un nacionalismo absurdo más con el que perder el tiempo pensando que somos el ombligo del mundo en vez de preocuparnos por cosas más importantes. No se dan cuenta que mientras más tratamos… o tratan los políticos y medios de comunicación de “canarizar” todo… peor nos va??? y de que Canarias es la región más hundida en la crisis del país? Qué más da si unas empresas eligen locución canaria y otras peninsular??? cada una sabrá a qué mercado quiere llegar… además de que, al igual que en la península, debido a la gran cantidad de inmigrantes, el acento canario en la tele es cada vez más frecuente por empatización con esta población… en Canarias el acento castellano en la tele suena menos coloquial y más diplomático y por tanto crea más atención en determinadas publicidades, aparte de que técnicamente es mucho mejor para enfatizar y locutar con determinados tonos que no se consiguen con el acento canario.

    Entiendo perfectamente y me parece genial que muchas empresas decidan publicitarse con acento canario, pero me parece absurdo debatir o cuestionar a las que, como se ha hecho siempre, se publicitan con acento castellano. Y aunque repito que lo respeto, creo que en muchos casos, es perjudicial para muchas empresas hacer “versiones canarias” de spots publicitarios nacionales… como es el caso de los anuncios del desafío “Activia” en los que en canarias entrevistan a ciudadanos isleños en sus puestos de trabajo o la calle sobre los beneficios del producto. El anuncio peninsular lo protagoniza Carmen Machi (AÍDA) Y sin duda es mucho más divertido que la versión canaria, y dudo que venda peor el producto.

  • Brito

    Hola Raúl, gracias por aportar tu punto de vista como profesional de la locución en Canarias. Se agradece y espero que podamos seguir contando con él.

    Dices que este debate es nacionalismo absurdo, y que en él perdemos tiempo que podríamos dedicar a otras cosas. Esto se me antoja atrevido; primero porque no sabes qué otras cosas hacemos aparte de este proyecto y segundo porque conectas el debate con un término, “nacionalismo absurdo”, que ni comparto ni mucho menos forma parte de la entrada, donde se está hablando de lengua, sociolingüística, locución y publicidad. En este sentido, dudo que se diga que los estudios de Ferguson, Fishman y posteriores sean nacionalismo absurdo y pérdidas de tiempo.

    Sigo avanzando en tu comentario y llego a unas afirmaciones que espero puedas explicarnos mejor. Me refiero a frases como “el acento castellano en la tele suena menos coloquial y más diplomático y por tanto crea más atención en determinadas publicidades” ¿Te das cuenta de que acabas de establecer una variante alta y una baja? Confirmas la existencia de diglosia en la publicidad canaria.

    Por último, tú puedes incluir a las empresas que no son de origen isleño en el debate pero si lees de forma atenta verás que no las considero parte de la diglosia. Además, y como no tengo ningún problema con la norma castellana, no me preocupa la locución que usen en los anuncios de Danone, ni si quieren o no adaptarlos a Canarias.

  • Raúl

    Muy buenas.

    Yo nunca dije que no exista el fenómeno de la diglosia ni he discutido que en canarias se produzca. Solo expreso mi opinión sobre el creciente fenómeno social en Canarias de “canarizarlo” todo con la excusa de “nuestra identidad”. Yo me siento 100% canario, pero también me siento plenamente español, con lo cual mi primera lengua es el castellano, sea cual sea su acento y no veo la necesidad de tener que “doblar” los anuncios de tv nacionales al canario… con el gasto que ello conlleva, simplemente por ser fieles a nuestro acento. Lo que yo cuestiono son las opiniones nacionalistas sobre un debate que para mi no tiene lógica… que cada empresa publicite sus productos en el idioma y acento que quieran… ya que cada uno tendrá su punto de vista.

    Con respecto a la psicología publicitaria… considero, y no soy el único, que el acento canario es precioso, pero para nosotros que lo oímos a diario en todos lados, suena muy de andar por casa para muchas publicidades que pretenden crear un efecto más diplomático en el potencial cliente. Y me reitero en que la locución en castellano neutro, permite muchos más matices y enfatizaciones en la locución. Ejemplos… alguien se imagina el anuncio de “Media Markt” del imitador de Rambo… con acento canario??? O alguien se imagina la voz chulesca de Ramón Langa (voz española de Bruce Willis) con acento canario??? Hay cosas que no son compatibles.

  • Valeriano

    Estimado Raúl:

    Qué interesante contar con el testimonio de un locutor de Canarias en esta entrada. La verdad es que conocer la opinión de quienes están siendo parte activa hoy en día de este sector es altamente interesante pues, como deja claro en su comentario, son los mismos locutores quienes perpetúan este mal en el habla de Canarias y no, como muchos opinan -me incluyo- las empresas, que aunque también tienen culpa, al fin y al cabo se dejan aconsejar -imagino- por los profesionales del sector. Vamos a analizar ésto por partes.

    En primer lugar, le comento que yo también me dedico a la locución, entre otras cosas. Conduzco un programa radiofónico en Madrid, y como es lógico, hablo con mi acento canario. Nunca ésto ha sido impedimento para hacer llegar el mensaje a los oyentes, ni mucho menos he visto menoscabada mi capacidad expresiva para “enfatizar”, como se apunta. Esa teoría de acentos más “técnicos” en ningún lugar la encontrarán. Es más, como profesional del medio, practico habitualmente escuchas activas de acentos de otras latitudes, y si de enfatizar se trata, es sin duda el acento latino el que mejor lo hace. Pero insisto, todas las modalidades del español son válidas, y en ningún momento se trata de rivalizar con otras. Ni para lo bueno, ni para lo malo.

    He realizado cursos de radio con profesionales de reconocido prestigio en el mundo radiofónico como Federico Volpini o Déborah Gross, además de haber cursado en la universidad las asignaturas de Locución y Realización radiofónica. Nunca, y repito nunca, nadie ha dudado de mi capacidad expresiva, ni mucho menos de mi modalidad del español como vehículo para hacer llegar un mensaje a alguien. Además, he tenido la suerte de poder viajar en diversas ocasiones a América, y de esta manera comprobar cómo está la situación de la locución en otros países, aunque en fin, hoy en día con la radio por internet el viajar es lo de menos. La comprobación puede ser ejercida desde casa. El caso es que en esos países en los que la modalidad del español es diferente a la castellana -o sea, todos- sus locutores, su televisión y su publicidad son en la modalidad de español que es común entre sus hablantes, y no en aquella que según usted es mejor “técnicamente”.

    Coincido con usted en una cosa: la empresa tiene la libertad de elegir la modalidad en la que se quiere anunciar. Pero coincidirá conmigo en que, un 90% de las veces, la empresa delega su publicidad en agencias o productoras, no siendo parte en la toma de decisiones, más allá de las estrictamente necesarias y marcadas con anterioridad en el briefing. También sabrá que en el mundo de la publicidad el objetivo final es llegar al público potencial, y por tanto, la identificación con el consumidor ha de ser total: desde el diseño gráfico, elección de colores, eslogan, etc. Como en lo gráfico, en lo sonoro también hay métodos para empatizar con el cliente, y uno de ellos es obviamente el acento. ¿Otros? El tono, el timbre, la fluidez, las pausas…Qué le voy a contar a usted.

    Si en la España peninsular el acento, como usted apunta, cada vez gana más terreno, ¿por qué en la tierra en que ese acento está afianzado cada vez tiene menos prestigio? ¿Por qué empresas como Almacenes Herreros o 5 Océanos, cuyo único ámbito de acción comercial son las Islas se publicita con acento neutro peninsular? Como apunta Brito, las empresas extranjeras que se quieran publicitar en Canarias con anuncios ya elaborados en otros lugares, perfecto, contra eso nada hay que objetar -aunque a nivel publicitario, vuelvo y repito, es muy discutible-, pero no es lógico que empresas 100% canarias ofendan tan claramente a sus consumidores.

    Para finalizar, y así cierro ya mi intervención. ¿Por qué su primer párrafo está dedicado al “nacionalismo absurdo”? ¿Dónde ha visto la política en este artículo? La diglosia es un concepto que, si bien deriva de asuntos políticos y económicos, es aplicable únicamente a cuestiones de la lengua y el habla en relación a su prestigio. Me preocupa que usted, como locutor publicitario canario, siga perpetuando este problema, y lo que es aún peor: que lo haga de forma natural, sustituyendo de forma sistemática su modalidad materna por una importada, sin necesidad que otros le obliguen a ello.

    Un saludo.

  • Brito

    Insisto, aquí nadie habla de doblar anuncios de empresas o instituciones no isleñas, solo de que aquellas que sí lo son lo hagan desde el primer momento haciendo un uso natural de la norma canaria de forma que la frecuencia con la que dicha variedad aparezca en los anuncios canarios sea fiel al resto de situaciones comunicativas que se dan en las Islas.

    Por otro lado, tu explicación, Raúl, a por qué tiene un efecto más diplomático una y coloquial la otra no es nada sólida (por no decir inexistente) y solo alimenta y apoya el concepto de diglosia. Seguro que puedes explicárnoslo mejor, como profesional de la locución.

  • Nunca deja de asombrarme como los defensores de la marginación del acento canario en la esfera pública elevan a categoría de dogma sus propias opiniones, reflejo de una mentalidad acomplejada. ¿De dónde sale eso de que el español peninsular es “más diplomático”? ¿Quién lo midió y lo demostró? ¡Nadie! ¡Ni siquiera hace falta demostrarlo! ¿Para qué hacerlo si basta con acusar a quien piense lo contrario de nacionalista, absurdo o ambas cosas a la vez? ¡Qué tristeza! Por cierto, yo prefiero mil veces a Eloísa González, hablando en canario en el anuncio de Activia que a Carmen Machi. Y, como consumidor, valoro muy positivamente el que Danone, que no tiene por qué hacerlo, canarice su publicidad para atender al mercado de las islas. Sin embargo, a estas alturas del debate, ya sabemos que no se habla de eso. La cuestión es bien clara:¿por qué empresas canarias, que venden sus productos en Canarias, pagan para que unos señores imiten el acento peninsular a la hora de publicitarlos? Ésa es la cuestión y quien trate de encontrar argumentos pseudolingüísticos para responder a la pregunta sólo estará tratando de enredar. Ya hace tiempo que sabemos que la respuesta no tiene que ver con la lingüística sino con ese fétido pestazo que deja el lingüicismo. Saludos.

  • Raúl

    Muy buenas a todos.

    Cuando hablo del toque político/nacionalista de este asunto, me refiero a las referencias que se hacen sobre desprestigiar nuestro acento o marginarlo. No veo absolutamente ninguna relación entre locutar sin acento, en castellano neutro, y marginar al acento canario. Primero pienso, como nos enseñan en el colegio de pequeños, que sí que hay un castellano neutro, y es el procedente de Castilla y León en concreto de Valladolid, cuna del castellano… es el más puro y sin acento que podemos encontrar. A partir de ahí todos los demás castellanos hablados en el resto de países latinos, tienen su propio acento y en su día llegaron desde España.

    Con respecto a los motivos de cada empresa para hacer sus anuncios en castellano neutro o con acento canario pues como en todo, dependerán de factores por una parte económicos y por otra… de aspectos de psicología de marketing, la cual es muy muy subjetiva. Si una empresa nacional tiene un contrato con una empresa de marketing para sus campañas, difícilmente lo incumplirá para contratar a otra empresa que le haga sus spots en canario… porque también tendrían que hacerlo en andaluz, asturiano, cántabro, murciano, navarro, madrileño y en idioma catalán, gallego y euskera… y eso para cualquier empresa nacional suele ser una inversión completamente innecesaria la cual no aumentará sus ventas lo suficiente como para serles rentable.

    Dicen que en otros países latinos tan solo se usa su acento… pero, piensan que en México tan solo hay un acento y en Argentina hay otro??? Para cualquier mexicano no tiene nada que ver el acento de Tijuana con el de Puebla, o para los argentinos el acento de la Pampa con el de Rosario, sin embargo a nosotros nos suena igual, pero no creo que ellos se quejen porque en Ciudad Juárez suenen anuncios con acento chilango del DF ya que están hechos allí. Con lo que quiero decir que Canarias es parte de España, y evidentemente hablamos de acentos españoles. Desde siempre en la televisión regional la publicidad ha sido castellana, es ahora cuando todo empieza a canarizarse en las televisiones del archipiélago, por eso me parece incoherente este debate de por qué no hacer los anuncios con acento canario.

    En cuanto a la locución, me vuelvo a remitir a los ejemplos que he puesto de determinados anuncios que no se pueden hacer con acento canario. Talvez usted Valeriano ha podido expresarse siempre con su acento canario a nivel nacional, pero yo he hecho programas para Máxima FM y publicidad para Máxima, Loca FM y los 40… Y se me pide locución sin acento. De hecho no hay ni un solo presentador principal de programas nacionales con acento canario, ni vasco, ni catalán, ni andaluz a no ser que sean ya personajes famosos en labor de presentador… colaboradores muchos sí, y cada vez más canarios para empatizar con la inmigración latina, porque al ser parte subjetiva de un programa, pueden tener una mayor identidad regional… pero por batalla de audiencias, a ningún programa de prime time le interesaría tener un presentador principal con acento regional, porque perderían audiencia, y eso no me lo invento yo… está estudiado y a los hechos me remito.

  • Quiero empezar felicitando a Sergio por haber escrito este artículo, tan riguroso como necesario. Y también por su disposición abierta al diálogo, no sólo con nosotros, sus lectores, sino con los profesionales de la publicidad también.
    Este debate me parece tan interesante como necesario, pero creo que para llevarlo a cabo, hay que delimitar un poco algunos de los conceptos sobre los que se asienta.

    Dice Raúl que existe un “castellano neutro”, que es “más puro y sin acento” que el resto de las variadades del español. Efectivamente, eso fue lo que nos enseñaron en el colegio a los que tenemos en torno a 40 años, pero, también nos enseñaron que hubo una reconquista gloriosa de los españoles cristianos buenos contra los moros musulmanes malos, por citar sólo una de las herencias que la educación nacionalcatólica franquista dejó a los primeros años de la democracia en Canarias y en España. Cualquier análisis lingüístico riguroso hoy en día, no permite utilizar términos totalmente acientíficos como “acento neutro”. No existe tal acento. El acento de Valladolid que citas, Raúl, es tan acento regional como el de Valleseco, Tejina o Chipude.

    Claro que entonces cabría preguntarse por qué se usa tanto el acento castellano, el parisino o el londinense en la publicidad. Pero ahí la respuesta no tiene nada que ver con la “pureza” a la que haces mención (por cierto, la misma palabra que utilizan los que defienden que hay razas o clases superiores a otras), y sí todo con el concepto de “prestigio”. Hay variedades más prestigiosas, y otras lo son menos. ¿Razones? Pues las hay muchas: en el caso francés, por ejemplo, los comerciantes de Île de France atraían muchos compradores e intermediarios de áreas cercanas, y de ese modo el acento parisino comenzó a extenderse fuera de sus fronteras y a adquirir prestigio de acento “fino” ¿Les suena de algo? El famoso “acento neutro”, vaya.

    Luego Raúl dice que como Canarias es parte del Estado Español, pues con un acento vamos bien, y que para qué estarnos comparando con México si Valladolid es parte de la madre patria como nosotros. Ahora entiendo por qué hablabas de política desde un principio, Raúl. Los prejuicios de los que partes, además de hacer gala de lingüicisimo (a sabiendas o no), son, efectivamente, políticos. Como Canarias es España, pues con el acento castellano (o “neutro” como tú lo llamas), nos basta y nos sobra. Podríamos entrar en lo endeble de este argumento (¿Qué pasa con los Estados -como Suiza- donde hay más de una lengua? ¿Todos los anuncios en una lengua, entonces, porque “son el mismo país”? ¿Qué hacer en los Estados abiertamente plurinacionales, como el Reino Unido? ¿Todos los anuncios con acento londinense (o “neutro” si seguimos la terminología que usas) en Glasgow y en Belfast?), pero entiendo que no estamos partiendo aquí de argumentos sino de presuposiciones, o dogmas, como comentaba alguien más arriba.

    El habla canaria es la norma de uso habitual en Canarias. No así en los medios de comunicación. Podemos escurrir el bulto y decir: “Que cada cual haga lo que quiera” y tachar este debate de “politizado” e “innecesario”; o podemos preguntarnos francamente por qué la realidad social no se ve reflejada en nuestros medios de comunicación; por qué nuestra publicidad nos da una imagen distorsionada de la realidad. En esto, como en la anorexia, siempre cabe mirar para otro lado y decir que nos seguimos viendo gordos en el espejo. No me parece solución en ningún caso. Sergio ha hecho un intento -brillante, he de decir- de ponernos ante una realidad que quizá pueda resultar incómoda, pero es esa realidad la que nos devuelve el espejo. Y no una de realidades jurídico-políticas intangibles que “expliquen” por qué tenemos que imitar el habla de alguien que habita a miles de kilómetros para sonar más “diplomático”.

    Por último, me gustaría aclarar que yo estoy aquí hablando de anuncios de empresas e instituciones canarias para consumidores y ciudadanos canarios. Si un profesional de la publicidad habla en castellano (con acento castellano), en inglés, en francés, o en cualquier otro idioma o variedad del español, para prestar sus servicios a empresas foráneas o extranjeras, esto me parece tan legítimo como que el australiano Mel Gibson hable con acento escocés en su interpretación para la película “Braveheart”. Adaptación al medio y capacidad interpretativa. Pero, por favor, no me intenten convencer de que por ello, Mel Gibson se iba a dirigir a sus compatriotas australianos con acento escocés (o norteamericano) por que es más “diplomático” O “permite muchos más matices y enfatizaciones en la locución”.

    Hagamos un esfuerzo por separar dogmas inculcados de razonamientos, y utilicemos el sentido común.

    Por último, muchísimas gracias a Sergio por este esfuerzo de explicación y a Raúl por su disposición al diálogo, que, ojalá se extendiera también a otros profesionales del ramo.

  • Jose Mendoza

    Muy interesante el articulo.. felicitaciones!!! Y mas interesante aun la discusion que se ha generado gracias a el.

    Raul, dices que siempre se ha utilizado el castellano para publicitar y es muy cierta tu afirmacion hasta la entrada en los anios 90 del pasado siglo.

    Por que se utilizaba el castellano? No crees que esto era debido a la falta de medios audiovisuales que teniamos en Canarias y a que la mayoria de los estudios de grabacion estaban localizados en Madrid, con lo cual todas las voces en “off” eran peninsulares y mas concretamente Madrilenias??

    A finales de los 80 y principios de los 90, gracias a los avances informaticos se empiezan a crear estudios de grabacion en Canarias, reduciendo el coste de grabacion, y a partir de ese momento se empiezan a generar mas y mas anuncios con el acento canario. (Te acuerdas de Pepe e IKEA ?)

    Como anecdota..
    Puedes ver este anuncio: “Platano de Canarias – Anuncio Esfuerzo TV 2011” Un anuncio creado en Canarias para el mercado peninsular.
    http://www.youtube.com/watch?v=BFynYhlkYUQ

    Ahora busca este otro de “Clipper” anuncio canario para mercado canario.
    http://www.youtube.com/watch?v=tvmSP471LnI

    Sinceramente, te parece normal que Clipper se venda con acento peninsular.. ?

    Saludos Cordiales
    Pd:
    Estoy escribiendo con un teclado anglosajon, por favor perdonen la falta de acentos.

  • Valeriano

    Gracias por la respuesta Raúl. Vuelvo a ir por partes en mi respuesta para no perderme.
    En el tema político no vuelvo a entrar, pues como dejé claro en el anterior comentario, ha sido usted el único que ha visto política en este artículo. La diglosia es un concepto exclusivamente aplicable dentro de los estudios de sociolingüística. De todas formas, y forzando la máquina, como apunta Josemi, el decir que esto es política es una simple maniobra burda para no querer aceptar una realidad que a todos nos afecta.

    En cuanto a lo del acento neutro. Que Valladolid sea cuna del Castellano es un error, pues hasta donde sé, el origen de los idiomas es imposible de determinar. Aún así, también hay teorías que circulan diciendo que la “cuna” es la zona que hoy en día ocupa La Rioja, pero bueno, como son simples hipótesis no vamos a jugar con ellas. De todas formas, como ya se ha apuntado, que sea o no el origen del castellano no lo convierte en un acento neutro, ni muchos menos en mejor para las labores de locución y doblaje. Que sea un acento más o menos expresivo sólo dependerá de las características prosódicas del locutor, y no, como decía en otro comentario, de lo familiar que nos pueda resultar ese acento. Como le decía, vivo en Madrid, y todos los anuncios aquí son con acento de Madrid. ¿Acaso alguien ha dejado de comprar o acudir a determinado reclamo porque le suene familiar el acento? Lo raro es lo contrario.

    En cuanto al doblaje. Repito que nadie, ni en el artículo ni en los comentarios, ha hablado de doblar anuncios que vienen de otros lugares. Aquí el objeto de análisis son los anuncios hechos en Canarias por empresas canarias dirigidos a un público canario. Habla de psicología del marketing. La verdad, no soy un experto. Algo sé de Psicología de la Comunicación, que imagino bastante tiene que ver. ¿Sabe cuántas empresas han fracasado en sus planes de ventas por campañas que no han sido adaptadas a mercados locales? “Piensa global, actúa local”, es una de las máximas en campañas publicitarias de alcance mundial. Uno no puede aplicar la misma manera de comunicar para un francés que para un senegalés. Creo que es lógico el planteamiento.

    Tema acentos en América. Efectivamente, un poblano no habla igual que un campechano. Pero hombre, su modalidad de español es la misma: la mexicana. Eso es como cuando dice que habría también que locutar anuncios en murciano, manchego, leonés. No hombre no. Esa gente comparte una misma modalidad, cosa que en Canarias no sucede. Si es ahora cuando este debate surge, creo que es razón de más para acelerar su modificación. De lo contrario, seguiríamos adoptando una mentalidad conformista y alejada de las necesidades y realidades de la gente de Canarias.

    Por último, tema locución. ¿Me dice que no hay presentadores en grandes medios con acentos concretos? ¿No habla Buenafuente con un marcado acento catalán? ¿Qué decir de Gemma Nierga? ¿No juega Joaquín Reyes con su acento manchego? ¿No tiene Ramón García un tremendo acento del norte? ¿Por qué Andy Chango en RNE sí habla con acento argentino, o Boris Izaguirre en la SER con acento venezolano? Que no haya presentadores canarios, vuelvo y repito, es síntoma del desprestigio, marginación, y además de la poca conciencia de los que hay o ha habido hacia este tema: Fernando Delgado, Isabel Prinz, Kira Miró, Paco Motesdeoca…¿Por qué si los estudios -los cuales no dice dónde están- de identificación valen para el público español peninsular, cuando se trata de Canarias es tema de nacionalistas absurdos? ¿No es, Raúl, el mismo caso a la inversa? ¿Por qué las audiencias cuando hay -o cuando hubiera- presentadores canarios bajarían, y por contra, los consumidores canarios nunca castigan a esas empresas que no usan su norma del español?

    Un saludo, y gracias nuevamente por la respuesta.

  • Judith

    Mezclar la política con el acento que debe ser utilizado por las empresas e instituciones en Canarias me parece absurdo. Que el acento canario sea coloquial y el acento peninsular más diplomático, tendrías que demostrármelo. En cuanto al hecho de que si exista un acento neutro, yo lo pongo en duda, en mi opinión todos tenemos un acento, desde el de Valladolid hasta el de Cuba. Sin ser experto en el tema, desde mi punto de vista, a mí personalmente un anuncio con acento canario capta mucho más mi atención, porque me familiarizo. Ya si hablamos de las instituciones públicas, que el gobierno “canario” se dirija al pueblo “canario” con un acento “neutro” me parece vergonzoso.

  • Brito

    Gracias a todos por continuar aportando sus opiniones. Haciendo ahora la doble función de autor de la entrada y moderador del debate, me gustaría insistir una vez más en que el interés está en analizar la publicidad que se hace en Canarias sobre aquello que ofrece Canarias, ya que ahí y solo ahí está la diglosia que nos preocupa (algunos ya lo han señalado). ¿Cómo íbamos a ampliar el debate si todavía no estamos de acuerdo ni en cómo sería la publicidad sin diglosia de, por ejemplo, el Ayuntamiento de Mogán o La Caja de Canarias? Con esto en mente, sería muy positivo poder contar con el punto de vista de más profesionales de la publicidad, en especial con aquellos que están relacionados con los anuncios señalados.

    Raúl, sigues sin explicar y ampliar por qué la norma castellana es “más diplomática”. En la entrada hay un esfuerzo de documentación que tú no haces en tus afirmaciones.

  • Raúl

    Muy buenas a todos.

    Ante todo debo admitir que talvez por leer rápido no entendí que el artículo criticara solo a empresas canarias que pretenden captar clientela isleña. Pensé que se refería a todo tipo de anuncios que se emiten en las islas. Partiendo de esa base estoy de acuerdo en muchos puntos. Por ejemplo en los anuncios que nos pone como ejemplo José Mendoza… desde luego un anuncio de plátano de Canarias a nivel nacional como ese… se me haría ridículo sin acento canario de su protagonista. Y en su día cuando salió ese anuncio de Clipper sentí vergüenza ajena por su patética producción general y en especial por el acento claro…

    En lo que me reitero es en que de cualquier modo no me parece del todo criticable el acento que se use en cada anuncio porque en la mayoría de los casos depende de factores económicos y de contratos de exclusividad con productoras, etc… así que cada empresa tendrá sus motivos.

    Con respecto a que el castellano con acento de Valladolid o como lo quieran llamar si no lo consideran neutro, suene más diplomático a los canarios… no es una cuestión de acentos, simplemente que los isleños estamos acostumbrados a nuestro acento de manera coloquial en cualquier ámbito, y poco acostumbrados a escuchar “peninsular” si no es por la tele de la mano de periodistas, políticos, etc… y por eso psicológicamente nos suena más serio, igual que a nosotros el acento andaluz por muy seriamente que hable un sevillano que sea de pueblos de acento cerrado… nos va a sonar que habla en tono de cachondeo o guasa. De hecho, el mismo motivo a la inversa, es el que hace que cualquier político regional, conserve su acento natal al hablar en público, aunque lleve 20 años viviendo en Madrid y no trate apenas con sus paisanos… porque lo que más votos hace ganar a un político es parecer cercano, campechano y del pueblo, y en eso interviene definitivamente el conservar el acento… de hecho hay varios casos así en Canarias. Así que no es una cuestión de acentos sino de a lo que está acostumbrado nuestro oído.

    Saludos a todos.

  • Brito

    Veo que entonces estamos de acuerdo, Raúl, y que solo era un problema de comprensión lectora. En todo caso, es reconfortante ver que desde dentro del gremio también aprecian y son conscientes de la diglosia. Sigo interesado en la opinión de más profesionales de la locución y de la publicidad ya que ayudarán a enriquecer el debate.

    El que, como dices, haya una gran dependencia de factores económicos y de contratos de exclusividad con productoras, así como el que cada empresa tenga sus motivos, lo entiendo, por supuesto, pero en ningún caso sería un argumento que justificase cualquier forma de hacer publicidad, siendo esta una de las cosas que se busca analizar. Por tanto, sí creo que este tema merezca ser criticado y revisado, ya que no lo veo como algo negativo sino todo lo contrario, una oportunidad para actualizar y mejorar teniendo en cuenta a la sociedad.

    Donde nos volvemos a separar es en el tercer párrafo. Hablas de que estamos poco acostumbrados a escuchar el acento castellano y que esto hace que, psicológicamente, nos suene “más serio” y “diplomático”. ¿Crees que en Irlanda suena más serio el inglés de la BBC (también llamado “Queen’s English” o, en el contexto de la enseñanza de idiomas, “Received Pronunciation”) por ser poco frecuente, y que por eso sus empresas e instituciones públicas se deberían disfrazar con él al locutar? Para que veas que poco tienen que ver las fronteras en todo esto de la lengua, y que solo se traen para enturbiar y confundir, Agustín dejaba unos buenos ejemplos dentro del Reino Unido. Por cierto, este argumento tuyo de la “costumbre” tampoco explicaría lo siguiente: si tan acostumbrados están al suyo, ¿por qué el ayuntamiento de Valladolid no elije una variante poco habitual allí, como es la canaria, para sonar “más serio” y “menos coloquial” en sus anuncios institucionales? Queda patente que lo que hace Mogán, Gran Canaria y Canarias, por referirme a los audios mostrados arriba, no lo podría explicar nadie que quisiese ir acompañado por la razón.

    En cuanto a Andalucía decirte que, en primer lugar, no me suena su norma a cachondeo o guasa (esto es un prejuicio más, fruto de lo mismo). En segundo lugar, qué curioso es el que también en esta región hablen de diglosia, como señalan en la página de Wikipedia de dialecto andaluz.

    En definitiva, sí es una cuestión de acentos y del prestigio que unos tienen sobre otros y no de lo acostumbrado o no que pueda estar nuestro oído, que es una excusa para no encarar lo primero.

  • Valeriano

    Como apunta Brito, si eso fuera así, en todos los lugares del mundo el acento que habría que emplear en publicidad sería uno distinto al del lugar de origen, pues ¿qué ciudadano de qué parte del mundo no está acostumbrado a oír su propio acento de forma coloquial? ¿Los políticos -los que dice usted que salen por TV- por tener acento diferente son más cultos? ¿No es el hecho de que en Canarias relacionemos cultura con acento castellano una muestra de lo marginado que está nuestro acento y de la poca estima que tenemos hacia lo nuestro? Recuerde que dentro de cada modalidad de español -y de cualquier idioma- hay diferentes variantes del lenguaje, y lo que usted llama “acento coloquial” es porque está centrándose únicamente en la variante diastrática a nivel vulgar, pero obviamente hay más. Y Canarias no es una excepción en cuanto a la utilización de todos los niveles.

    Le planteo un caso, y dígame si no está de acuerdo conmigo. Aceptemos por un momento su tesis, esa que dice que por lo familiar del acento muchas empresas no lo eligen y prefieren otro de fuera. De acuerdo. Hagamos ese esfuerzo. ¿Dónde están las locuciones con locutores venezolanos, que son una de las colonias extranjeras con más presencia en Canarias? ¿Y si hacemos los anuncios con acento chileno? No me diga que cuando uno oye grabaciones de Violeta Parra o Pablo Neruda recitando poemas no transmiten cultura y saber. Probablemente la gente se extrañaría, algunos que ahora callan se quejarían incluso, y nos daríamos cuenta que no se trata de un asunto de dicción, prosodia, cultura, ni nada por el estilo. Con esto quiero decir que, los acentos, como los colores de piel, como la estética, y como tantas otras cosas, se juzgan según criterios de prestigio, y no de variedad, riqueza o tradición cultural.

    Es cierto que el habla canaria, así como la andaluza -y entiendo que por ahí va su comentario- tienen unos roles asignados que parten de unos prejuicios muy anclados en el imaginario colectivo de mucha gente. Pero su comentario sólo viene a reforzar la idea de que hay acentos de primera y de segunda. Si usted se ríe con un andaluz es porque los andaluces que previamente ha visto en los medios han sido todos graciosos. Y esto, coincideremos todos, es rotundamente falso. En Canarias sufrimos algo parecido. Desgraciadamente los canarios que suelen salir en los medios estatales son: en primer lugar gente poco formada que no tiene un buen dominio del habla; en segundo lugar, canarios que han hecho carrera en la España peninsular y han renegado totalmente de su acento. ¿Consecuencia para la mentalidad de la gente?: el canario cuando habla lo hace mal, y cuando quiere hablar bien tiene que cambiar de registro. Pero bueno, no todo es tan negro, por fortuna. En Canarias tenemos buenos ejemplos de grandes locutores que si fueran mayoría, lograrían una normalización tal que a nadie se le ocurriría, como dice usted, asignar roles “regionales” a nadie. Mayer Trujillo o Roberto González son dos excelentes presentadores de la TV Canaria que, dígame en qué momento, le parecen a usted coloquiales o poco cultos. También Eloísa González, Juan Luis Calero, Carmelo Rivero, Juan García Luján…

  • Lo primero es felicitar al autor de esta formidable entrada. Una de las mayores virtudes de este texto es la de llevar al terreno de la reflexión y la argumentación razonada cuestiones que se suelen despachar con referencias a sensaciones, impresiones y divagaciones a menudo poco fundamentadas.

    Lo que me sorprende es que haya profesionales del mundo de la locución que describan su ámbito profesional precisamente basándose en sensaciones, impresiones y divagaciones, dicho sea con todos los respetos. Por no hablar ya de conceptos pseudolingüísticos completamente trasnochados y felizmente superados como el del acento neutro, constructo ideológico-político, sí, pero nunca argumento científico ni lingüístico.

    Gracias a El Cloquido por arrojar luz sobre el fenómeno de la diglosia, y por darnos las herramientas para mejor identificarlo como lo que es y poder irlo dejando atrás.

  • Arinago

    Totalmente de acuerdo con el artículo, pero he de reconocer que los anuncios que utilizan la variedad canaria suelen quedar bastante… “bastos”, por decirlo de alguna manera. ¿Alguien de acuerda de aquel anuncio del Dacia Logan que “hace lo mihmo que otroh cocheh, pero por seih mil y pico eurohh”? Parece que cuando intentan hacer un anuncio utilizando el dialecto canario, acaban confundiendo “hablar canario” con “hablar poligonero”.

  • Brito

    Hola Arinago. Teniendo en cuenta la frase que pones como ejemplo, ¿qué hay en ella que te parece poligonera?, ¿su léxico, su fonética, su gramática? Podríamos identificar el habla poligonera como una variedad vulgar, y en este caso te refieres a una variedad diastrática (es decir, a un nivel, de entre bajo o vulgar, medio y alto o culto). Lo que en ese anuncio se usa es un nivel medio, como en la mayor parte de la publicidad.

    Por otro lado está el habla canaria, es decir, una variedad diatópica o geográfica de la lengua (como también lo serían la argentina, la castellana o la mexicana). Con esto lo que quiero decir es que el publicista de ese anuncio no está en absoluto confundido, ya que son dos conceptos que no van ligados (un hablante culto puede hacerlo según cualquiera de las variedades diatópicas mencionadas, así como otro que sea vulgar o medio). Puedes ampliar conocimientos en esta entrada del Instituto Cervantes.

    Por último, y no menos interesante, ¿por qué dices que los anuncios que utilizan la variedad canaria suelen quedar bastos?

  • Estimado sergio, he visto el enlace de este articulo en el facebook de las iniciativas y me ha parecido bastante interesante pero difiero bastante en algunas cosas que detallas, algo de experiencia tengo en el sector del que hablas y debo decirte que por encima de todo esta la libertad de elección de los clientes a la hora de seleccionar las voces que hacen sus respectivas campañas.

    Veo un matiz excesivamente nacionalista en lo que dices y creo que la gran mayoría hemos superado ese síntoma y debemos abrirnos al resto del mundo.

    Jose Mendoza te podrá ratificar que la ausencia de locutores publicitarios en las islas es mas que evidente, ya que la gran mayoría piensa que por trabajar en alguna emisora de radio o televisión se creen preparados para enfrentarse a las necesidades que requieren los clientes, agencias de publicidad, creativos, realizadores, etc…. Todo no vale, aunque tengas que hacer mas 100 tomas para que al final le saques lo que quieres al locutor.

    En Madrid o Barcelona hay muchos locutores de publicidad o doblaje pero solo una decena resalta sobre los demás y son los mas convocados, la razón quizá sea el timbre, tono, entonación o tendencia del mercado.

    En las islas se reduce a una decena los locutores que realizan la gran mayoría de campañas publicitarias algunos con acento neutro (de Castilla como decían antes). Quizás sea por la falta de conocimiento en esta materia, aunque no deben tener mucha culpa ya que muchos desaprensivos se han atrevido a engañar a dar cursos de locución con un fin meramente lucrativo y muy lejos de los académico.

  • Sergio

    Estimado Javier. Muchas gracias por su comentario. Por supuesto, lo primero es la libertad, siendo eso mismo lo que aquí se debate: hablar de diglosia no es hablar de libertad desde el momento en que una variedad es relegada frente a otra que es usada continuamente, casi por defecto, por algunas empresas e instituciones canarias que se anuncian en el Archipiélago (de hecho podemos hablar también de “lingüicismo”, concepto acuñado por la filóloga finlandesa Tove Skutnabb-Kangas, como explicamos en la segunda parte de esta entrada).

    En cuanto a su segundo párrafo, ¿dónde ve matiz alguno “excesivamente nacionalista” en este texto? Por favor, señale las palabras, líneas o párrafos exactos donde lo detecte. Yo solo veo, como Ferguson, Fishman o el Instituto Cervantes, una situación de diglosia perfectamente caracterizada y ejemplificada. Sinceramente, esta afirmación me parece que busca enturbiar, torpemente, un debate que solo atañe a la lengua, a sus variedades y a la publicidad. Es importante darse cuenta que en todo momento hablo de un lugar, Canarias, desde un punto de vista lingüístico: estoy usando para desarrollar estas ideas un mapa lingüístico, de variedades del español, y no uno físico ni político. Este mapa en Canarias tiene la ventaja añadida de que no tiene isoglosas dialectales, facilitando enormemente el análisis. Con todo esto vuelto a explicar, ya que estaba o en la entrada o en las intervenciones posteriores, ¿ve normal que el Gobierno de Canarias locute sus anuncios con acento castellano?

    Por otro lado, estoy bien abierto al mundo, como también lo están mis compañeros de equipo en El Cloquido. Es gracias precisamente a esta postura de apertura y de contacto con otras lenguas, personas y culturas, ya sea en mis viajes, en mi trabajo y estudios o a través de mis lecturas y de mi biblioteca, como llego a la conclusión, y cada vez con más argumentos, de que si hablamos de variedades del español la publicidad canaria tiene un grave problema. Es libre de pensar lo contrario, faltaría más, y eso mismo junto con sus motivos y explicaciones será lo que enriquezca el debate. En este sentido, ¿significa para usted abrirse al resto del mundo dejar de usar la variedad de un lugar para las necesidades comunicativas de un lugar? A mí se me antoja al revés, al igual que al dialectólogo Manuel Alvar, además de que acaba cayendo en su propia trampa de la supuesta libertad, que no existe, puesto que si escribimos para intentar cambiar este fenómeno, con argumentos, se tacha enseguida de “síntoma” a curar. Supongo que querrá que nos curemos y que luego nos callemos. Bendita libertad.

    En cuanto al número de profesionales con uno u otro acento, precisamente los locutores con acento castellano contratados por empresas e instituciones canarias son más bien pocos, como dice, y un oído atento podrá identificarlos una y otra vez. Si realmente hablamos de un problema de escasez, estoy seguro de que muchos estarían dispuestos a aprender este trabajo si no fuera porque actualmente su acento es un impedimento. ¿Quién va a invertir en algo por lo que luego no lo van a contratar? Esto es lo que queremos cambiar.

    Nadie dijo que este tema fuera sencillo y le invito a seguir debatiendo con nosotros. Este problema, al tenerlo el habla canaria, lo tiene por tanto la identidad sonora de las Islas, centro de nuestro estudio y motivo por el que este tema es tratado y divulgado por la Asociación (una asociación que está registrada como “cultural”, código 1100, y no como “ideológica-política”, 1214, ni “ideológica-nacionalista”, 1217).

  • Paco S.

    Me hace gracia el comentario de este hombre. Recuerdo leer una entrevista suya hace tiempo en la que afirmaba: “Por otro lado, la lejanía con el continente europeo, la situación fiscal y nuestro acento característico, han propiciado que la gran mayoría de campañas nacionales tengan su versión local, producciones que en su gran mayoría se realizan aquí. Principalmente el sector del automóvil, es el que más recurre al sector audiovisual local, ya que la diferencia de precios de venta con el resto del territorio nacional, les obliga a realizar adaptaciones de sus campañas.”

    Vaya, se ve que la memoria es frágil, y que esas declaraciones quedaron en papel mojado. Dreammedia es culpable junto al resto de productoras y empresas canarias de propagar la diglosia entre los canarios. Sus locuciones con acento castellano dejan mucho que desear, a nivel profesional y a nivel psicológico -por aquello de la estima que tienen de sí mismos y de sus congéneres.
    El artículo lo pueden consultar en: http://www.actv.info/fichaart.php?secc=2&ID=134
    Yo, si fuera anunciante peninsular, no confiaba en una empresa que vende un acento como valor añadido pero que a la vez reniega de él. Curiosa vara de medir.

  • Paco S.

    Apunto a mi anterior comentario: ¿Señor Angulo, por qué se extrañaban de la locución “argentina” de la Caja de Canarias, y viene a decir ahora que es nacionalista este artículo por defender la locución canaria? Si no se acuerda de qué le hablo, le pongo aquí el link también: http://www.grupodm.tv/?p=391 (“La caja de Canarias vuelve a cruzar el charco”). Muy significativo el nombre por cierto, como si sus anuncios locutados en castellano no cruzaran ningún “charco”, jeje.

  • Sergio

    Gracias por sus comentarios, Paco. Mucho me temo que Javier decidió abandonar el debate; una lástima, podría haber aprovechado para enriquecer la entrada con su experiencia y conocimientos.


  • La Fonoteca de Canarias recoge, preserva y divulga el patrimonio sonoro —paisajes sonoros, lengua y manifestaciones musicales— de las Islas Canarias.