¿Cómo suena… Moscú?

Moscú, foto por Serge

Moscú, foto por Serge

La visita sonora que hoy les planteamos se centra en un tipo de sonido muy particular: el drone. Este es un término derivado de la música (drone o pedal) y usado en la teoría de paisajes sonoros para describir aquellos sonidos estables en tono (generalmente graves) y en intensidad (en torno a los 50 dB). En particular, el drone urbano es el resultado de la suma de muchas fuentes, en su mayor parte tráfico rodado, y con un espectro muy similar al ruido browniano.

De todos aquellos que nos han rodeado en diferentes ciudades, son dos los que destacaríamos: el de Nueva York y el de Las Palmas. El primero, sobre todo cuando se escucha desde un lugar elevado, se distingue por estar salpicado con el sonido distante de las sirenas de bomberos, policías y ambulancias, marcas sonoras de la ciudad. El segundo, en especial por la noche, es eminentemente portuario: a partir de las dos o tres de la mañana, cuando el tráfico empieza a ser más y más escaso, y también desde una zona elevada para evitar las señales cercanas, el sonido de los motores diésel de los barcos que están fondeados en la bahía inunda la ciudad con un tono de baja intensidad y muy difícil de registrar.

En general, y aunque ciertamente son muy parecidos, un oído atento podrá comprobar como cada ciudad tiene su drone particular. En el libro Sonic experience. A guide to everyday sounds se citan algunos elementos que los hacen variar dependiendo de los hábitos de transporte de cada sociedad, como son las diferencias en los motores (potencia y combustibles), transmisión (automáticas o manuales) y límites de velocidad, y otros podrían ser la presencia o no de rutas de aproximación sobre la ciudad (como es el caso de Londres), además de los ya nombrados puertos.

El drone que traemos es de la ciudad de Moscú, y fue grabado por el usuario Decembered. Como con los sonidos de la costa, recomendamos escucharlo con auriculares ya que gran parte de las frecuencias, como decíamos, son bajas. Las ventanas de nuestras casas no solo ofrecen aislamiento térmico sino también acústico y por eso muchos reconocerán este sonido como el que resulta de abrir una ventana en un piso alto, y esto es precisamente lo que hizo su autor:

  • Carolina

    Alguna noche en vela sí que pensé en ese sonido estando en la ventana. Lo que no sabía es que tenía nombre.

    Muchas gracias por compartirlo.

  • Sergio

    Gracias a ti por el comentario, Carolina.


  • La Fonoteca de Canarias recoge, preserva y divulga el patrimonio sonoro —paisajes sonoros, lengua y manifestaciones musicales— de las Islas Canarias.