Aprendiendo idiomas

Wimbledon Library, foto por Jessica Mulley

Wimbledon Library, foto por Jessica Mulley

El audio de esta semana muestra lo que ya antes nos han contado varios profesores de español en el extranjero: la variante hablada en Canarias resulta a sus alumnos más fácil de asimilar y, como consecuencia, con ella progresan más rápido en los estudios.

Esta experiencia directa que tienen los profesores con los estudiantes tiene detrás unas razones claramente lingüísticas. Una vez más, en la bibliografía aparece descrito esto mismo:

Flanqueado por el español de las dos orillas del Atlántico (al noreste, la vieja norma castellana, y al oeste, las modernas modalidades ultramarinas) y constantemente presionado por la norma estándar del idioma, el español de Canarias ha quedado en realidad convertido en habla central, con rasgos fónicos, gramaticales y léxicos menos acusados […], lo que lo convierte en la norma del español más idónea para la enseñanza de esta lengua  a extranjeros […]
Marcial Morera, El habla. Todo sobre Canarias

Les presentamos ahora a Parvin, nacida en Irán. Habiendo vivido antes en Marruecos y Bélgica, al llegar a Canarias se encontró un nuevo reto: aprender otra lengua más, el español. Como ella cuenta en el audio, lo solucionó de forma autodidacta, tanto con libros como con la ayuda de sus amigos y entorno (televisión, radio, etcétera):

Duración: 4’13”

En este sentido, habiendo leído y escuchado lo anterior, no parece descabellado configurar como una industria más la enseñanza del español a extranjeros en Canarias –y qué mejor ejemplo de esto que el Reino Unido con el inglés– o, al menos, como un nuevo tipo de turismo. Volviendo a las palabras de Morera:

Es una verdadera lástima que las autoridades culturales de las islas no se hayan percatado hasta ahora de la situación de privilegio que ocupa el habla canaria en el complejo dialectal hispánico. Esta ceguera ha impedido que se haya puesto manos a la obra para explotar este riquísimo filón idiomático […]
Marcial Morera, El habla. Todo sobre Canarias, p. 114.

Puede entonces uno pensar: si hay profesionales de la enseñanza de idiomas, si hay extranjeros que lo demandan y si, además, hay motivos puramente lingüísticos que lo apoyan, ¿a qué esperar para promover esta nueva dimensión del turismo, que además pondría de manifiesto las virtudes de nuestra habla a nivel internacional?

  • Josemi

    Muy interesante este cloquido, como siempre. La hablante menciona de pasada algo que me parece fundamental: la importancia del uso de los medios de comunicación para el estudiante, formal o informal, de una segunda lengua. Ahora bien, ¿qué sucede cuándo uno en Canarias, prende la radio o la televisión, y lo que escucha es una variedad diferente a la que este estudiante oye en la calle, en su vida cotidiana? Desde el punto de vista puramente lingüistico, supone exponer a dicho estudiante a una diglosia que quizás sea un obstáculo demasiado grande según el estadio de aprendizaje en que se encuentre. Desde el punto de vista extralingüístico, quizás este estudiante se pregunte cuál es la razón de que tal cosa suceda, y así aprenderá algo más sobre la lengua española y sobre Canarias, su habla y sus gentes.

  • Valeriano

    No había nunca caído en ese aspecto que comentas: el habla canaria como modalidad intermedia entre el español de España y el español de América. Y menos aún en la posibilidad de establecer en las islas residencias, escuelas, academias, etc., para el aprendizaje de extranjeros del idioma español. Pero bien pensado, y si realmente la modalidad del español en canarias es más fácil para asimilar el idioma, el asunto daría mucho juego.
    Felicidades por la entrada de hoy, realmente interesante.

  • Isabel

    Parvin y su familia son un ejemplo de lo que podemos conseguir como integración humana y cultural.Aprendió deprisa porque en tierra canaria fué cariñosamente acogida,educó a su hijo,cómo un ser humano íntegro que no se siente extraño en ningún sitio.Gracias a esta familia por su aportación humana y al cloquio por contar con ellos.Isabel de la Llave.

  • agustinbethencourt

    Hola, Sergio. Antes que nada gracias por el trabajo que estás haciendo.

    Bueno, este tema, el de la enseñanza del español a no hispanohablantes (ELE) me toca muy de cerca: desde 2000 he dado clases de español a adultos en la Federación Rusa y el Reino de Bélgica. Por mis manos han pasado muchos alumnos y ha sido una experiencia, además de gratificante, enormemente provechosa en lo profesional y humano.

    Centrándonos en los comentarios que recoges de Marcial Morera, tengo que decir que mi experiencia con la enseñanza del español en el aula ha sido siempre la de un canario enseñando su variedad de habla (¿y cómo podría ser de otra manera?). Mis alumnos aprenden conmigo lo que es una guagua, que la ese en posición final puede ser implosiva, que ustedes puede ser el plural de tú, y todas las demás características del español de Canarias. De esta manera, conmigo aprenden a reconocer (y hablar) el español de Canarias, con un profesor cubano, el de Cuba, con uno del Levante español, el habla de esa zona, y así sucesivamente. ¿Y dónde está el problema? Pues en los prejucios de los puristas, porque lo que son los alumnos, no hacen sino regocijarse y disfrutar de la riqueza que les da entrar en contacto con diferentes modalidades de habla a través de hablantes nativos.

    En lo que se refiere, ya no a la lengua propiamente dicha, sino a la cultura, aquí la cosa varía en función del tipo de curso: si es un curso general, yo introduzco elementos generales, entre los que están, claro está, elementos de la cultura canaria. Si se trata de un curso especializado, pues dependerá del área en el que estemos profundizando. Ahora bien, lo que predominará en mi clases generales será siempre el elemento cultura canaria. Mis alumnos lo entienden perfectamente en su inmensa mayoría, y disfrutan aprendiendo de una cultura para ellos desconocida (lo mismo que harán al año siguiente con un profesor de otra área geográfica).

    Por último, si hablamos de particularidades fonéticas, la mayoría de mis alumnos (salvo los que tienen un acento ya muy formado por años de estudio y, por tanto, una variedad -la mejicana, la castellana o la que sea- ya adquirida), se sienten muy atraídos por nuestra variedad de habla. Y es normal: es más flexible que la variedad castellana, y es perfectamente comprensible en los países de la América Hispana. Además de eso, no incluye para ellos fonemas de difícil pronunciación (como pueden ser la “jota” castellana, por ejemplo).

    En resumen, Canarias podría ser una excelente plataforma de enseñanza de ELE (español como lengua extranjera), lo que abriría un nuevo subsector en la economía canaria: el del turismo de lenguas.

    Un saludo cordial para todos.


  • La Fonoteca de Canarias recoge, preserva y divulga el patrimonio sonoro —paisajes sonoros, lengua y manifestaciones musicales— de las Islas Canarias.